¿Los influencers tienen los días contados?

Desde hace tiempo se considera que los Influencers son falsos por miles de motivos, venden felicidad en la era de la depresión, venden vida saludable en tiempos del calentamiento global y se venden al mejor postor, pero aún así te invitan a ser tu mismo.

Curioso y admirable es como la gente que marca pauta en RRSS logra generar contenido, admiro mucho su capacidad de gestión, se consiguen fotógrafos, editores y audiovisuales gratis (pro mención).

Si nos pagaran un peso por cada vez que alguien afirma que los Influencers brindan a las marcas una oportunidad irrepetible para comunicarse con sus clientes, seríamos ridículamente ricos, pero ¿Lo son?.

Según Mobile Marketer, la empresa de marketing tecnológico de Influencer DB, ha descubierto recientemente que la tasa de publicaciones no patrocinadas ha bajado al 1,9% durante el primer trimestre de 2019, mientras que hace tres años era del 4,5%. Las publicaciones pagadas están ahora en poco más del 2,4%, en comparación con el 4% anterior a este periodo.

De a poco lo que nació el 2006 en Chile, en el estudio “Santiago en Zapatillas” de Lado Humano, hoy son ambiguos personajes con talento en todo y nada, los cuales además de llevarse el presupuesto de las marcas que les pagan, se llevan también el prestigio y posicionamiento de éstas ¿Nunca han dejado de usar algo por que alguno de ellos lo usa? Yo sí, y seguramente es lo único que un Influencer lograría conmigo y no soy la única.

Todos escuchamos algún día el caso de Arii, con más de dos millones de seguidores, que no pudo vender treinta y seis poleras de su autoría. Para nadie es fácil vender, por eso es tan importante fijarse en el engagement del público seguidor del personaje al que se le endosa tal responsabilidad, ya que lo más probable es que su publicidad no impacte en los números de venta y el posicionamiento esté quedando en las personas equivocadas.

Con cada nueva plataforma hay un periodo de entusiasmo y saturación, la “Follower Factory” como la llamó Bon Appétit en el NY Times, está en la mira de varios CMOs en festivales como Cannes Lion, ha sido tanta la incertidumbre que hay marcas que optaron totalmente por volver a los básico, como es el caso de Lush UK  “Las redes sociales nos están haciendo cada vez más difícil comunicarnos directamente. Estamos cansados de luchar con algoritmos y no queremos pagar por aparecer en tu newsfeed. Por eso hemos decidido que es hora de despedirnos de algunos de nuestros canales sociales y, en su lugar, abrir la conversación entre ustedes y nosotros”, explicó la empresa.

Interesante postura la de Lush, principalmente por que lo que falta en RRSS y su ecosistema es CONTENIDO REAL, profundo, reposado y preparado profesionalmente para entregar calidad, consistencia, honestidad y así depositar nuevamente la conversación sobre la marca en sus usuarios, parece como si el funcionamiento 24/7 no lo permitiera, pero ahí está el talento del que dice saber de márketing.

Así como el 2007 se encomendó (en Chile)  investigar y dar con los Influencers de los target a los que apuntaban la publicidad para buscar “personajes reales” que tuvieran ingerencia en su grupo etario/socioeconómico, hoy desde la observación y la netnografía diría que a las marcas les falta “autoestima” y acá va un consejo para ellas con una frases de libro de autoayuda como las descripciones de las fotos de Instagram: “El primer amor es contigo mismo”.

 

 

Compartir:
© 2019 - Cute